Mendoza, aquella ciudad de barro. Ilustrado. (2008)

“MENDOZA, AQUELLA CIUDAD DE BARRO. Ilustrado. Historia de una ciudad andina, desde el siglo XVI hasta nuestros días”. 1ª ed. Buenos Aires. Editado por el CONICET [Res. Nº 2812/07 de fecha 26/11/2007]. Imprenta Unión, 656 págs. (con 687 ilustraciones que incluyen 140 planos). Marzo, 2008. ISBN 978-950-692-077-7.

Original Tapa Dura.aiResumen

El protagonista de este libro: Mendoza es una ciudad lo suficientemente original como para merecer narrar su historia en tanto ciudad arquetípica de fundación española y como ciudad oasis o ciudad bosque. Ha franqueado vicisitudes desde aquellos inicios tan difíciles en el siglo XVI: su pertenencia durante sus primeros doscientos años como Corregimiento de Cuyo a la entonces Capitanía General de Chile (hoy un país vecino); su constitución como sede estratégica de la campaña libertadora hacia Chile y Perú del Gral. San Martín en tiempos de la independencia de España; su terremoto de 1861 que la asoló; y, a fines del siglo XIX, su puesta en valor y cabeza de modelo de una dirigencia modernista que la puso a las puertas del siglo XX como una provincia de vanguardia por su notable reconversión económica y social posterremoto; ser el lugar donde se gestó el Lencinismo, aquel primer populismo provincial, antes que el país conociera, décadas después, al Peronismo.

Estas particularidades convierten a Mendoza en un caso modélico e interesante de historia cultural y urbana latinoamericana, con una escala de ciudad abarcable que permite dar cuenta de este devenir histórico en un solo volumen. Su publicación ha sido posible gracias al esfuerzo editorial compartido con el CONICET de Argentina, en el marco de los festejos del 50º aniversario de su creación.

Summary

The subject of this book: Mendoza is a city original enough be worth telling his story as Spanish city archetypal foundation and an oasis city or town forest. Vicissitudes has passed since those difficult days in the sixteenth century: it belonged during its first two hundred years to the Corregimiento de Cuyo to the then Captaincy General of Chile (now a neighbor); it was a strategic headquarters of the campaign and freeing Argentina, Chile and Peru; for Gral. San Martin in time of independence from Spain; its 1861 earthquake that struck and, in the late nineteenth century, its value enhancement and head of a model of leadership that put her modernist at the gates of the twentieth century as a province vanguard for its remarkable economic and social post earth-wake; be the place where the Lencinismo gesture, that first provincial populism, before the country knew that, decades later, to Peronism.

These peculiarities make Mendoza in a case model and interesting cultural and urban Latin-American city, with a scale of city understandable that allows to account for this evolution in one volume. Its publication was made possible thanks to the effort shared with the editorial CONICET of Argentina, as part of the celebrations of the 50th anniversary of its creation.

PRóLOGO a la 1ª edición

La lectura de esta informadísima biografía de la ciudad de Mendoza causará a más de un lector -no nos cabe duda- un sentimiento de creciente interés e, inclusive, de admiración. Seguir paso a paso, sobre la base de una periodización sugerente, como es la que aquí se ha propuesto, la ya larga historia de las vicisitudes de una ciudad, no deja de ser una aventura llena de sorpresas. Y el caso de nuestra ciudad andina, Mendoza, la ciudad agrícola, como la llamara Domingo Faustino Sarmiento; la Barcelona del interior argentino, como la denominara también el escritor sanjuanino en otro de sus escritos, no es ni podría ser un caso desnudo de interés. Todo lo contrario. Bien podemos decir ahora, a partir del esfuerzo de nuestro amigo el arquitecto Jorge Ricardo Ponte, que nuestra ciudad, una de las más antiguas de Hispanoamérica, se encuentra tan llena de su propio pasado que, aunque esto sea paradójico decirlo, causa ciertamente sorpresa que transitemos por sus calles, sus plazas y sus parques, como si todo esto no fuera un conjunto variado y casi indefinido de testimonios. Ponte ha logrado despertar ese sentimiento sin caer, por cierto, en lo pintoresco, y menos aún en la anécdota. Nada más lejos de sus intenciones. Quiere que pensemos y sintamos nuestra Ciudad, no como el accidente externo de sucesivas generaciones que dejaron en ella sus rastros -invisibles muchos de ellos para el ojo no avizor- sino como algo con una cierta sustancialidad y hasta con vida propia. De ahí su invocación para la conformación de una “conciencia histórica que enlace la continuidad de la ciudad”, que nos enriquezca la mirada y nos permita un acercamiento a un pasado pleno de vida, con sus dolores, sus esperanzas, sus luchas y sus utopías.

Para ello, cuenta el autor con un perfilado oficio que le impulsa a hacer una metódica y cuidadosa lectura desde aquel simple y aparente ingenuo plano, dibujado presumiblemente por un escribano español, sentado tal vez contra los “murallones del Inga” en el Valle de Huentota. Mas, no se queda en esa labor, aun cuando ella haga algo así como de espina dorsal de todo su esfuerzo investigativo. No hay Capítulo en el que no nos topemos con aspectos que se van enlazando con aquella sucesión de lecturas cartográficas que las van enriqueciendo con oportunas y a veces agudas observaciones que nos alertan sobre la realidad social de la ciudad. Es decir, sobre esa situación de conflictividad sobre la que se tejen las relaciones entre los hombres entregados, ineluctablemente, a la lucha contra la naturaleza. Esta última problemática, nos abre a un hecho que nos permite pensar nuestra Mendoza dentro de los marcos de una historia milenaria, la de las civilizaciones de regadío, entroncada en este caso, con la incipiente vocación agraria de las poblaciones indígenas huarpes y la de los descendientes de aquellos árabes, que habían dejado profundamente dibujados con sus “zequias” los huertos de Granada.

Debemos insistir con fuerza que, en esta obra, no se trata de hacemos saber del pasado como algo extraño. No. Se trata de un pasado en el que estamos de modo vivo, en el que cada día de nuestro presente resulta amasado en él. Esto, lo sepamos o no. Un pasado que envuelve no sólo a lo que se considera en la tradición ciudadana y no sin cierto dejo de romanticismo, la Ciudad Vieja, la que muestra las escasas ruinas de una ciudad que carece de ellas, sino que está por debajo de aquellos de sus barrios que el orgullo de las clases sociales dominantes construyó, precisamente para despojarse de todo pasado. Más allá de los estilos, más allá de los planes de urbanización modernizantes, y en tal sentido con pretensiones de novedad, se han mantenido, y esto surge con claridad, ciertos rasgos estructurales constantes que han determinado el crecimiento. Haber podido llegar a esa visión que nos permite conocer de qué modo la Ciudad ha incorporado a su propia realidad ciudadana lo que parecía que la haría cambiar mediante un acto de negación de sí misma, es una de las virtudes del esfuerzo historiográfico que nos enseña este libro.

Y sobre este zócalo histórico, de alguna manera impuesto por la naturaleza, se han sucedido las etapas vividas por la ciudad andina. La estructura del sistema de regadío desbordó, con la racionalidad que le ha sido propia, otras formas de racionalidad impuestas dentro de los sucesivos planes urbanísticos. Hubo, así, calles que parecían responder a caprichos, calles que se negaban a la visión ordenadora del edil, como si tuvieran una especie de voluntad escondida. Ponte, con su intento de visión en profundidad, nos ha venido a hacer conocer éste y otros secretos.

A una de sus etapas la ha denominado nuestro autor la “ciudad de barro” retomando el recordado título con el que Alejandro Santamaría Conill denominó a su más acertada novela ciudadana. Etapa aquella que de alguna manera viene a ser caracterizada por algo que juega en la historia de Mendoza como símbolo.

De barro nació la lejana Mendoza hispano-indígena del siglo XVI; barro ha sido lo que se ha extraído de las entrañas de las zonas humildes de nuestra Ciudad después del reciente terremoto (1985), el tercero en su historia de temblores; barro es el material con que los humildes de nuestros días, siguiendo ineluctablemente -por imperio de la miseria- la secular tradición del “ladrillo secado al sol”, levantan de modo constante esa especie de “anti-ciudad”, aquella que para utopías generadas en mentes oligárquicas, constituye el residuo molesto e injustificado de la estructura urbana.

Frente a eso, una recatada utopía, una utopía que pretende y exige, además, bases tópicas no ideologizadas, rige el espíritu de la obra. No podía ser de otro modo si pensamos que, desde el Renacimiento, diseñar la ciudad no consistió en proyectar únicamente el barrio residencial de los señores, sino la totalidad de la comunidad ciudadana, más allá de la odiosa diferencia de clases. Desde esa actitud, según creemos percibir, pretende nuestro autor escuchar los muchos lenguajes que nuestra Ciudad ha ido enunciando a través de su ya larga historia de cuatro siglos -podríamos agregar, de cuatro siglos de marginaciones- y es ella la que le sirve, en interesantes momentos, de patrón para la decodificación indispensable de los sucesivos y numerosos mensajes de nuestros ediles.

Nada más queremos decir de este libro tan lleno de lecciones, tan profusamente documentado con textos y gráficos y que será en adelante instrumento indispensable. Tan sólo nos resta expresar nuestro profundo contento por el esfuerzo realizado por el autor y el agradecimiento público que se merece el Ingeniero Julio César Rivera, actual Intendente Municipal de Mendoza, por haber promovido tan generosamente esta edición.

Arturo Andrés Roig

Mendoza, junio de 1987/2007

PREFACIO

 “Una descripción de Zaira como es hoy

debería contener todo el pasado de Zaira.

Pero la ciudad no dice su pasado,

lo contiene como las líneas de una mano…”

Ítalo Calvino en “Las ciudades invisibles”

Cuando en 1983 se inició la investigación que dio origen a esta publicación (1987), no se pensaba en Mendoza en términos de historia urbana. Los libros que circulaban, por entonces, sobre la memoria local o regional hacían hincapié, sobre todo, en aspectos generales e incluso puntuales. Pero de una historia más basada en hechos y en acontecimientos, que en procesos de larga duración como los que implicaba sus más de cuatro siglos de vicisitudes urbanas.

En aquel tiempo no remarcamos el hecho de que –extramuros de Mendoza- existía una escuela o corriente histórica que había puesto su acento en los llamados estudios de “larga duración”. Sin pretender parangonar este trabajo con el realizado en Francia por Fernand Braudel, en su historia del Mediterráneo[1], creemos que, sin embargo, esta investigación se inscribiría (obviamente con una escala más modesta, otro escenario y otra realidad cultural e histórica) dentro del espíritu innovador de la escuela creada por el afamado historiador francés. Aunque debo confesar que este acercamiento fue más intuitivo que académico.

La ciudad era, por cierto, el escenario inevitable donde se desarrollaba la otra historia más tradicional. Pero, los estudios que circulaban sobre Mendoza no priorizaban espacializar la información de la que se daba cuenta en los textos. En contraste, nuestra línea de investigación, desde hace muchos años y sobre la que se asienta nuestro mayor trabajo y producción, es aquella de vincular los procesos histórico-culturales con los espaciales: incorporando espacio a la historia e historia al espacio. Es decir, relacionando los desarrollos históricos, políticos, sociales, económicos, etc., con lo espacial, de manera de poder explicarnos el presente.

El espacio urbano es un producto cultural, históricamente construido, tanto en lo concreto como en lo imaginario y que da cuenta también de un espacio simbólico. Se trata de un ámbito privilegiado de la cultura material donde se manifiestan y plasman los conflictos, contradicciones y desigualdades de una determinada época y sociedad. Así vistos, la ciudad y el territorio no son el decorado de otros discursos, tampoco sólo el escenario de confrontación de las fuerzas sociales imperantes, sino que constituyen el desafío al que apuestan los distintos actores sociales y un indicador de sus relaciones y tensiones.

El espacio no es neutro y como nos lo recuerda Alain Musset: ya lo decía Durkheim al criticar el punto de vista de Kant: “el espacio no es ese medio vago e indeterminado que había imaginado Kant: puro y absolutamente homogéneo, él no serviría de nada y tampoco ofrecería la posibilidad de fijar el pensamiento »[2]. Como el espacio está cargado de significados, históricamente construidos, nos interesa develar la argamasa de lo urbano o lo territorial y, al mismo tiempo, sus aspectos simbólicos. La ciudad puede, si se quiere, ser entendida como un “texto” a descifrar desde el territorio. Por ello, nuestro interés apunta a vincular, por un lado, la lectura de la materialidad del territorio: sus componentes y características y, por el otro, el análisis del discurso acerca de lo urbano y lo rural, en un amplio registro de voces y momentos, producidos por distintos actores sociales y desde diferentes lugares.

La tarea emprendida abarcó dos desafíos igualmente comprometedores: el primero fue encarar un arduo trabajo heurístico que posibilitó la pesquisa, construcción y reconstrucción de un corpus cartográfico histórico de mapas y de planos; de representaciones gráficas y de crónicas de viajeros, de datos, de censos, etc. A propósito de ello, al momento de la presentación de esta obra en 1987, nos subrayó Juan Draghi Lucero: _ ¡Mire arquitecto _ Aunque esta obra no tuviera texto… merecería ser publicada tan sólo por la cantidad y calidad de los gráficos que posee!

En efecto, en la historiografía tradicional, la documentación gráfica, tal como pueden ser planos históricos y mapas, solía usarse con la idea de ilustración[3], tanto como podía hacerse con una fotografía o un grabado antiguo. Se desperdiciaba así la posibilidad de considerar a estos documentos como una fuente de información histórica, ya que éstos aunque parezcan simples planos de proyectos de servicios cloacales, de aguas corrientes, pavimentos, etc., suelen contener no sólo delimitado el espacio histórico, sino que lo complementan con la inserción de información literal, representaciones iconográficas o arquitectónicas, antiguos o nuevos cursos de agua, curvas de nivel, localización del equipamiento público, tipos de cultivos, instalaciones proto-industriales, referencias literarias del equipamiento social, etc. Conspiraba para la utilización de la evidente y provechosa información que pueden proporcionar los planos históricos, la mala calidad de sus reproducciones fotográficas, o la utilización de copias (en vez de originales) lo que rebajaba sus atributos y, por ende, su legibilidad.

En esta renovada edición se han ampliado las posibilidades de utilización de las fotografías o grabados antiguos como fuentes documentales de primera mano. Para ello se han reordenado y seleccionado ilustraciones, reemplazando algunas de no tan buena calidad por nuevas infografías que pudieran brindar una mejor comprensión de algunos detalles de la ciudad y de su entorno; re-nominar y reordenar capítulos, etc. La intención ha sido completar pero sin aumentar en demasía la ya significativa cantidad de páginas de la primera edición. También aprovechamos el salto tecnológico que dio el mundo de las artes gráficas en este período, para restaurar digitalmente todos los originales; y para reelaborar decenas de planos históricos de la ciudad con esta tecnología; incorporando, además, algunos nuevos e inéditos y revisar hipótesis que con la nueva información documental encontrada habían quedado superadas fruto de la continuidad de nuestras investigaciones.

El segundo reto al que hicimos frente fue la construcción de un gran marco histórico contextual a lo largo de más de cuatro siglos, explicativo de lo urbano y su entorno. En tiempos en que está tan devaluada la historia descriptiva no está demás puntualizar que, un trabajo de esta dimensión temporal y espacial no se desmerece por incluir, con intenciones explicativas, muchos tramos o pasajes descriptivos. Al contrario, ello ha sido fundamental como etapa del proceso cognitivo del objeto de estudio: poder descubrir primero y explicar después, los por qué de la ciudad en su devenir histórico.

Este libro, que en su momento fue toda una novedad para Mendoza y un aporte de base, abrió caminos y nos posibilitó luego, como así también a otros investigadores y estudiosos, poder escudriñar en el material (editado e inédito) ahora publicado y proponer luego, mediante investigaciones focalizadas e hipotéticas, nuevas visiones problematizadoras de la historia local, tal como las que se procuran hoy en las ciencias sociales.

Mendoza, aquella ciudad de barro ha devenido, sin haberlo pretendido, en un vocero oficioso de la ciudad por el mundo, al haber sido utilizado por las autoridades municipales como portavoz institucional y esto ha sido muy bueno para este libro, poder trascender las fronteras del país y llegar a muchísimas bibliotecas del mundo: oficiales, universitarias, escolares y particulares. Esta “Historia de una ciudad andina desde el siglo XVI hasta nuestros días” se ha convertido en un libro de consulta y de estudio en campos tales como: educación, historia, geografía, arqueología, arquitectura, turismo, ciencias sociales, etc. Pero, ha sido el común de la gente quien más se ha entusiasmado con la reseña de ésta –su ciudad- a pesar del prejuicio de pensar que a los argentinos no les interesa su historia. Alejados de los grandes centros de producción editorial, de difusión y de consumo, no es frecuente que un libro de estas características o con esta temática tenga que ser reeditado porque la demanda así lo justifica.

Históricamente, Mendoza nunca fue denominada o categorizada como aldea, aunque hoy existan quienes, por razones poéticas, les guste evocarla como tal. Tampoco ha sido el caso de un caserío que fue creciendo y un día adquirió el rango de capital. Nació con la jerarquía de ciudad y jamás olvidó ni permitió que los demás desdeñaran que lo era, aunque cuando –a causa del terremoto destructor- estuviera hecha añicos en el piso. Por eso interpretamos a aquel viajero alemán que en 1860, poco antes de la catástrofe, calificó a Mendoza como: “con apariencia de gran ciudad y cierta solemne dignidad” juicio que nos permitiríamos parafrasear apuntando que se trataría de una dignidad urbana que ha logrado sostener desde siempre.

Tampoco es Mendoza una ciudad circunscripta a un espacio formal que puede ser mayor o menor, según la entendamos en su espacio histórico o en su delimitación administrativa actual. Es, sobre todo, un espacio simbólico que desborda sus límites político-administrativos tradicionales para constituirse en el modelo testimonial del actual Área Metropolitana. Le ocurre lo que a las grandes aglomeraciones del mundo: se constituyen en referentes del imaginario colectivo, necesario para todo un territorio, entendido éste por el espacio, sus habitantes y el devenir del tiempo. Así interpretado, todos viviríamos en Mendoza, aunque no lo hagamos exactamente dentro de sus límites jurídicos y esta memoria urbana y social no sería, desde esta visión, sólo la crónica de la ciudad o del Departamento de Capital, sino la de todos los mendocinos: vivan más allá o más acá del Zanjón…

Las ciudades y las sociedades se modernizan y transforman por su propia dinámica social. Si en este proceso inevitable podemos sostener y acrecentar sus rasgos patrimoniales, aquellos que le han sido propios y característicos, estaríamos construyendo no sólo nuestra urbanidad sino, al mismo tiempo, nuestra identidad.

Los libros son como nuestros hijos, hacen su propia vida, aunque sus trayectorias, tal vez, no sean como las previmos. Pero ello también nos devuelve la posibilidad de mirarlos moverse y asentarse en territorios que no habíamos imaginado. En efecto, este libro ha tenido una recepción y trascendencia más allá del campo de especialistas que uno podría haber supuesto inicialmente. Tal interés, estaría dado por el hecho de ser la primera historia urbana de Mendoza o porque hablar de la ciudad de uno siempre conmueve o moviliza. Por éstas u otras razones, o por esos imponderables, que no nos cabe juzgar, este libro se ha transformado en una referencia para Mendoza.

La primera edición de este libro tuvo un estupendo, reflexivo y vigente prólogo que hiciera el Dr. Arturo A. Roig; escrito que, con su anuencia, hemos rescatado para esta segunda edición. Por otra parte, este prefacio inicial nos ha resultado útil para poder efectuar algunas reflexiones teóricas y conceptuales, a partir de lo que ya habíamos hecho -el estudio profundo de un caso- acerca de cómo concebimos el abordaje de la historia urbana; el cómo y por qué habíamos construido nuestro objeto de estudio, cuáles habían sido sus alcances e implicancias, etc.

Al re-visitar un texto propio, escrito hace más de 20 años, uno tiene la tentación de completar el relato original con nuevas evidencias que han surgido con el devenir del tiempo o de la experiencia; o abrir comentarios con notas o llamadores que acoten-señalen-expliquen-completen-ilustren mejor ésta o aquella parte de una época o de un personaje, etc. Pero la intención no era escribir un nuevo libro tomando al primero como base, sino que hemos procurado ampliarlo sólo en lo necesario. Por otro lado, ya hemos escrito otros trabajos que profundizan determinados períodos o problemáticas que aparecen aquí apenas esbozadas [ver C.V. al dorso de la portada]. Así hemos respetado la estructura del relato original para que, aún mejorado, ampliado y corregido, siguiera teniendo el mismo tamaño, el mismo formato; en resumen, el mismo espíritu.

El capítulo 8: De la ciudad Capital al Área Metropolitana de Mendoza (1952/1982) que en la 1ª edición era, por entonces, cercano en el tiempo y, por lo tanto, sobrevolado con cierta distancia, ha adquirido en esta nueva versión un carácter especial respecto de los demás capítulos. Efectivamente, nos hemos permitido incorporar para cada una de las décadas que lo componen: los ’50, ’60, ’70 y ’80 un breve apéndice de flashes urbano-sociales titulado: Espacio y sociedad en los años…que nos pedía, de suyo más espacio del que podíamos asignarle y cuya insuficiencia nos preanuncia la necesidad de otro trabajo con dicha problemática.

Se ha actualizado la obra hasta el presente, a fin de dar cuenta de las transformaciones urbanas producidas en estos últimos 20 años [capítulo 9-La ciudad en tiempos de la posmodernidad [1983-2007]. Si a mediados del siglo XVIII, y ante la falta de otros instrumentos o testimonios posibles a los cuales apelar, la aparición de un plano podía ilustrar acerca de cómo era esta ciudad; en estos inicios del siglo XXI cualquier documento aislado resultaría largamente insuficiente para describir la compleja trama de relaciones de esta ciudad, inmersa de lleno en la posmodernidad.

Al trabajar las últimas décadas no se ha pretendido abarcar la totalidad de elementos culturales, sociales, políticos o tecnológicos que hoy podrían definir y conformar la ciudad del presente. Se han continuado visualizando aquellos factores o articuladores que, a lo largo de la historia de la ciudad, han permitido evidenciar el proceso de cambios y transformaciones y que se prolongan en el presente, aunque ya no sean tan exclusivos ni tan determinantes como otrora.

Es natural que el hecho de ser actores cambie la dimensión del juicio crítico, pero creemos que también es bueno dar testimonio del tiempo que nos tocó vivir. Por ello, en esta última etapa se ha despersonalizado, a propósito, las iniciativas urbanas más contemporáneas, en un intento de tomar perspectiva histórica de aquellos protagonistas a quienes conocemos y frecuentamos. Al contrario de lo que hicimos para los períodos precedentes, creemos que para lo contemporáneo lo más prudente, más que señalar quién intervino, promovió, o proyectó tal o cual obra, es el  dar cuenta de lo hecho.

Para finalizar esta exposición preliminar quisiera hacer hincapié en un capítulo emblemático, el cual, no por azar, ha dado nombre a este libro. Me refiero al denominado: El apogeo de la Ciudad de Barro [1764-1861]. Cuando uno se entera que a una ciudad la ha destruido un terremoto no alcanza a sopesar lo que ese sismo ha echado por tierra. Es como cuando muere, en un accidente, una familia a quien no conocemos. No nos sentimos involucrados en su destino.

La tecnología digital usada como herramienta nos ha permitido, en esta parte del libro, componer un “in crescendo” sensible, algo musical en la composición visual y narrativa de este capítulo. Es como si los edificios se hubieran transformado en instrumentos y, éstos empezaran a presentarse, por aquí, por allá y tocar una melodía como solistas; con el fin que los vayamos conociendo, distinguiendo y valorando.

Para lograr este efecto, y a falta de otros documentos precisos, hemos de-construido digitalmente [recurso que también hemos utilizado en otros capítulos] las tres únicas y famosas litografías de la ciudad previa a la catástrofe; como si éstas fueran rompecabezas y alguien los desarmara y barajara sus piezas entre la narración. Así, empezamos a ver con mejor foco, tal o cual templo, tal o cual fachada. Podemos fijar la atención sobre el detalle de la calle de la Cañada: ¿Cómo era su perfil, su escala, su relación con la plaza que tenía enfrente? etc. De esta forma, nos entreabrimos a conocery a hacernos conocidos de la arquitectura de Mendoza; la empezamos a ver más monumental de lo que imaginábamos o de lo que nos habían contado. Después de todo…No había sido una seguidilla de ranchos…

Comenzamos también a entender y a reconocer el hoy denominado: “sky line” (perfil de una ciudad en el horizonte) de Mendoza recortada sobre las montañas, como en esas mañanas diáfanas que los mendocinos tanto valoramos y cuando la precordillera parece estar allí… al alcance de nuestros dedos.

El final del capítulo -a toda orquesta visual- es la presentación de las litografías originales, con el solo de algún instrumento-edificio-detalle, como complemento para recordar el “leitmotiv” del capítulo. Sólo así, con las tres orquestas (las tres litografías) conducidas por sus tres directores (los autores de los dibujos) tocando a pleno (a página completa) podemos darnos una idea más cabal de todo lo que se perdió aquella noche trágica de 1861, cuando un sismo, de las decenas que se sienten en Mendoza por año, esa vez, no fue sólo un temblor pasajero.

Los mendocinos tenemos un timing especial con los temblores. Sabemos cuánto deben durar para no entrar en pánico. El de aquel 20 de marzo de 1861 no cesaba…y se debe haber sentido interminable. Precisamente, esa era la señal de que no se trataba de un temblor más. Estaba sobreviniendo un terremoto.

Toda la música escuchada, toda la arquitectura vista, toda la imagen y la materialidad de una ciudad afanosamente construida a lo largo de tres siglos habrían de desplomarse en cuestión de minutos como un castillo de naipes. Esta catástrofe material se suma a la pérdida de más de dos tercios de su población. A la mañana del día siguiente -ese 21 de marzo de 1861- en Mendoza reinaba el silencio y la zozobra.

Pese a los sombríos augurios y frente al conmovedor testimonio de los sobrevivientes y de ese cúmulo de ruinas de lo que había sido una ciudad: Mendoza, a diferencia de otros casos dramáticos de re-localización, decidió reconstruirse allí mismo y a sí misma. Eso sí, como pudo y como supo.

Y, como si entre aquellos escombros hubiésemos rescatado, llenas de polvo, las hojas de la partitura musical-visual de esta ciudad; hoy, a casi ciento cincuenta años de la tragedia y a 446 de su fundación, volvemos a evocar-ejecutar la melodía de esa ciudad malograda, para que Ud. la conozca o, tal vez, la rememore…

Una amiga escritora me dijo, en cierta oportunidad, que una ciudad alcanza la dignidad de tal cuando -ella misma o su imaginario social- crea a alguien capaz de reconstruirla en un relato y contar su historia. Si este cometido nos implica, abrigamos la esperanza de –con esta obra- haber contribuido a tal misión.

Jorge Ricardo Ponte

primavera del 2007

 

    • SUMARIO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .009
    • PREFACIO a la presente edición. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .011
    • PRÓLOGO a la 1ª edición. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .015
    • INTRODUCCIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .017
    • CAPÍTULO 1- ENTRE INDÍGENAS Y CRIOLLOS. UNA CIUDAD AGRÍCOLA Y VULNERABLE [1561 – 1761] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .023
      • Caracterización del período (1561-1761) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .025
    • El contexto político y social en el que se da la fundación de Mendoza . . .026
    • El arribo de Francisco de Villagra a la Capitanía General de Chile . . . . . . .027
    • Una 2ª fundación de Mendoza muy amañada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .027
    • Anexo 1. Acta de fundación de la Ciudad de MENDOZA, NUEVO VALLE DE RIOJA en 1561. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .029
    • Anexo 2. Acta estableciendo el ejido de la Ciudad de MENDOZA, NUEVO VALLE DE RIOJA en 1561 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .030
    • Anexo 3. Acta de la fundación de la Ciudad de LA RESURRECCIÓN PROVINCIA DE LOS GUARCOS, 1562 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .031
    • EL HECHO FUNDACIONAL . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .033
    • EL TRAZADO URBANO ORIGINARIO . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .036
    • Las hipótesis sobre la localización primitiva de la ciudad . . . . . . . . . . . . . .036
    • Hipótesis (A) El traslado hacia el “suroeste” según José A. Verdaguer . . . .036
    • Hipótesis (A)-Variante Draghi Lucero . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .038
    • (B) Nuestra hipótesis . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .039
    • Las tierras “vacas” que resultaron ser un pésimo lugar . . . . . . . . . . . . . . . . .039
    • Una interpretación ideográfica de la traza fundacional de Mendoza . . . . .039
    • El desplazamiento de la Plaza Mayor o Plaza Fundacional . . . . . . . . . . . . .040
    • La Plaza Mayor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .041
    • Usos del suelo en 1561 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .041
    • El trazado fundacional mendocino comparado con otros . . . . . . . . . . . . . . .042
    • LOS PRIMEROS POBLADORES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .043
    • El indígena como fin explícito de la fundación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .044
    •  Los aborígenes huarpes en la representación social de la época [1589] . .045
    • Las primeras órdenes religiosas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 046
    • La población originaria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .046
    • El ejido urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .049
    • La materialización del ejido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .050
    •  Las nuevas adjudicaciones de tierras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 051
    • FACTORES CONDICIONANTES DE LA LOCALIZACIÓN FUNDACIONAL . . . . . . .052
    • La acequia Allayme (viejo y nuevo curso) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .054
    • Acequia Tabalqué . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .055
    • La acequia “alta de Tantayquén” o “Acequia de la Ciudad” . . . . . . . . . . . . .055
    • La acequia Guaimaien . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .056
    • EL PROBLEMA DEL AGUA: ESCASEZ EN LAS ACEQUIAS O EXCESO
    • EN LOS ZANJONES ALUVIONALES . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .057
    • La primitiva evolución del parcelamiento catastral . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .059
    • La aparición del Zanjón (1755/57) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .059
    • Plano de la construcción del Tajamar en el río de Mendoza (1764) . . . . . .060
    • Referencias contenidas en el plano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .060
    • Algunos usos y costumbres de la vida urbana mendocina . . . . . . . . . . . . . .061
    • EL PLANO MAYORGA-JURADO DE 1754. TIERRAS DE MARÍA MIRANDA Y OTROS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .062
    • Ocupación del ejido de la ciudad, entre la Acequia Principal de Tabalqué y la Acequia de la Ciudad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .062
    • Valor e importancia de este documento gráfico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .063
    • Aporte que significa este plano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .064
    • Calidad del trazado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .064
    • Alcance territorial . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .065
    • El casco urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .065 Referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .065 Vinculaciones con el territorio rural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .066
    • Zanjones, canales y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .066
    • Acerca de las propiedades. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .067
    • Usos del suelo en 1754. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .068
    • Traspaso del plano de 1754 sobre la traza contemporánea . . . . . . . . . . . . .068
    • PLANO TERRITORIAL DE 1761, SOBRE LOS CURSOS DE AGUA EN TIERRAS DE MENDOZA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .070
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .070 Resguardos del Cabildo de Mendoza respecto del mapa. . . . . . . . . . . . . . . .072
    • La ciudad en el plano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .072 Referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .073 Vinculaciones con el territorio rural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .074
    • LA CIUDAD Y LA REGIÓN EN LAS DESCRIPCIONES DE VIAJEROS Y CRONISTAS DE LOS SIGLOS XVI, XVII Y XVIII . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .076
    • Juan López de Velasco (1575) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .076
    • Reginaldo de Lizárraga [1605] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .076
    • Alonso González de Nájera (1601/14) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 076
    • Alonso de Ovalle [1644] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 077
    • Diego de Rosales [1650 c.] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .078
    • Nicolás del Techo [1660 c.] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .078
    • Miguel de Olivares (1738) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .080
    • Epílogo capítulo 1 (1561-1761) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .082
    • CAPÍTULO 2-EL APOGEO DE LA CIUDAD DE BARRO (1764-1861) . . . . .085
      Caracterización del período (1764-1861) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .087
    • EL PLANO DE LOS BETHLEMITAS. LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1764 . . . . . .089
    • 1º plano: el casco urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .089
    • Límites y tendencia inicial de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .092 Referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .092
    • 2º plano: la Merced y la “Acequia de la Ciudad”. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .093
    • 3º plano: el sitio de San Antonio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .095 Equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .095 Zanjones, canales y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 098
    • Usos del suelo en 1764. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .098
    • CRÓNICAS Y DOCUMENTOS SOBRE LA MENDOZA DEL SIGLO XVIII . . . . . . . .100
    • Juan Ignacio Molina (1776) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .100
    • José de Ochoa (1787) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .100
    • Antonio de Alcedo (1789) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .100
    • Rafael de Sobre Monte (1789) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .102
    • El paisaje urbano y doméstico . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .103 Descripción de la ciudad al comenzar el siglo XIX. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104
    • PLANO TOPOGRÁFICO DE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1802. . . . . . . . . . . .105
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .108
    • El casco urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .108
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .108 Referencias gráficas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .0 Equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .0 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .0
    • Zanjones, canales y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    • Usos del suelo en 1802 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
    • Semejanzas entre las ciudades de Mendoza (plano de 1802) y Santiago de Chile (plano de 1756) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .2
    • El plano del recorrido de las acequias en un sector de Mendoza, 1804 . . .4
    • Obras de embellecimiento y disposiciones urbanísticas al comenzar el siglo XIX . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .6
    • Aporte que significa este plano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .4
    • Referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .4
    • El nacimiento del Paseo de la Alameda (1808). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .6
    • División de la Ciudad en Cuarteles. Los Decuriones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .7
    • El reglamento de los Decuriones de 1815. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .7
    • Escudo de armas para la ciudad de Mendoza [1821] . . . . . . . . . . . . . . . . . .8
    • EL PLANO ESPINOSA DE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1822 [c.] . . . . . . . . . .9
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .122
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .122
    • Tendencias de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .123
    • La iconografía urbana en 1822. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .123
    • El equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .126
    • El paseo de “La Alameda” en las primeras décadas del siglo XIX . . . . . . . .126
    • Referencias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .128
    • Las vinculaciones con el territorio rural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .129
    • Zanjones, canales y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .130
    • El área cultivada . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .131
    • Usos del suelo en 1822 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .131
    • LA MENDOZA DE ESTA DÉCADA SEGÚN LA VISIÓN DE ALGUNOS
    • VIAJEROS EUROPEOS . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .132
    • Samuel Haig [1817] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .132
    • Alexander Caldcleugh [1821] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .133
    • Meter Schmidtmeyer [1821] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .133
    • Robert Proctor [1823] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .133
    • José di Salustri [1824] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .136
    • Francis Bond-Head [1825] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .134
    • La creación de los Departamentos y las normas edilicias en el Reglamento de Policía de 1828 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .135
    • La aparición del cementerio público en 1828 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 136
    • La plaza Nueva (actual Sarmiento) a mediados del siglo XIX. . . . . . . . . . .136
    • LA MORFOLOGÍA URBANA A MEDIADOS DEL SIGLO XIX. DESCRIPCIONES . .137
    • Charles Darwin [1835] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .137
    • Samuel Green Arnold [1848] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .137
    • Robert Elwes [1848] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .137
    • Frederich Gerstaecker [1849] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
    • Damián Hudson [1852] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 138
    • EL PLANO DE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1846. EL “DE LOS MOLINOS,
    • DE LAS IGLESIAS Y DE LOS BARRIOS” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .141
    • Aparición de barrios en los suburbios . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .144
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .145
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .145 Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 145
    • El equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .146 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .146
    • Zanjones, canales, acequias y puentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .147
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .147
    • La ubicación de los molinos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .147
    • Usos del suelo en 1846. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .149
    • El Agrimensor e Ingeniero de la Ciudad [1850]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .149
    • La Comisión Topográfica [1853]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .150
    • EL PLANO DE 1854 “DE LA CÍA. DE JESÚS” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .151
    • Tendencia de crecimiento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .152
    • La nomenclatura de las calles. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .153
    • El equipamiento urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .154
    • Ley sobre ensanche de calles existentes en la Provincia de 1854 . . . . . . . .154
    • “Un oasis de verdura en los confines del desierto” (1855) . . . . . . . . . . . . . . 155
    • EL PLANO GALIGNIANA DE 1856. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 157
    • Límites del casco urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .157
    • Los cuarteles de la ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .160
    • Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .161
    • El equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .161
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .162
    • Usos del suelo en 1856. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .162
    • Ciudad de aspecto monacal y polvoriento (1858) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .164 “Apariencia de gran ciudad y cierta solemne dignidad” [1858] . . . . . . . . . .166
    • Epílogo Capítulo 2 (1764-1861) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .168
    • CAPÍTULO 3 – DEL TERREMOTO DE 1861 A LA LEY DEL PUEBLO NUEVO DE SAN NICOLÁS DE 1863 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .171
    • Caracterización del período (1861/63) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 173
    • EL TERREMOTO DE 1861. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .174
    • El origen de los terremotos en Mendoza. Explicación científica actual . .. 176
    • El primer Informe Técnico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .176
    • La interpretación (de entonces) acerca de las causales. . . . . . . . . . . . . . . .177
    • La opinión de los geólogos extranjeros. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .178
    • El Informe del “sabio” Domeyko. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .179
    • EL PEREGRINAJE LEGISLATIVO POSTERREMOTO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .180
    • La Ley Nazar de 1861. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .180
    • La Ley del 21 de julio de 1862. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181
    • El Distrito de San José y la Ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .185
    • La situación de la “Ciudad Vieja” en 1862. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .185
    • DELINEACIÓN DE LA “NUEVA CIUDAD” SEGÚN LA LEY DEL 21 DE JULIO
    • DE 1862. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .186
    • Plazas y calles “demasiado anchas” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .187
    • La campaña a favor del sitio de San Nicolás . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .188
    • Los preparativos para recuperar la Capital en la ex Hacienda de San Nicolás . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .188
    • El tratamiento de la futura traza de la Villa de Palmira. . . . . . . . . . . . . . . .190
    • La convocatoria de propuestas para el plano de la Nueva Ciudad en Las Tortugas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .191
    • Otros trazados de ciudades post-terremoto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 192
    • LA “NUEVA CIUDAD”. DE LAS TORTUGAS A SAN NICOLÁS. . . . . . . . . . . . . . . .194
    • El Plano Complementario a la Ley del 12 de Marzo de 1863 . . . . . . . . . . .194
    • Usos del suelo en 1863. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .202
    • Cuadro comparativo de las características de los proyectos y leyes para la Nueva Ciudad de Mendoza (1861/63) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 196
    • Génesis de la Nueva Ciudad de Mendoza: Epílogo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .197
    • Epílogo Capítulo 3 (1861-1863) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 207
    • CAPÍTULO 4 -LA CIUDAD POSTERREMOTO Y EL BARRIO DE LAS RUINAS [1863/1883] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .209
    • Caracterización del período (1863/83) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 211
    • La ciudad en la descripción del Censo Provincial de 1864. . . . . . . . . . . . . .212
    • La variación del ancho de las calles que previó la Ley de la Nueva Ciudad [1863]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .212
    • Los aprestos para reconstruir la Ciudad en San Nicolás. . . . . . . . . . . . . . . . .215
    • Creación del Municipio de la Ciudad [1868]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 217
    • ANEXO DOCUMENTAL 5. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .220
      Acta de instalación de la primera Municipalidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .220
    • EL PLANO DE NUMA LEMOS SOBRE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1872. . . 221 El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .222
    • Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 225 Referencias gráficas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .225
    • El equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 226 Vinculaciones con el territorio rural . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .226
    • Los molinos en el plano de 1872. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .227
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .227
    • Los cuarteles en que estaba dividida la ciudad según el plano. . . . . . . . . . .227
    • Usos del suelo en 1872. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .229
    • “Proyecto de anexión de una parte del Municipio de Las Heras al de Ciudad” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .230
    • El replanteo del riego urbano a partir de 1872. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .231
    • El arbolado público . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 232
    • Superficie anexada al Municipio de Ciudad en 1880. . . . . . . . . . . . . . . . . . .233
    • EL PLANO SEGURA DE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1881 (c). . . . . . . . . . . . .234
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .238
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .238
    • Arrabales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .239
    • El crecimiento “proyectado”. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .239 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .240 Equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .240
    • En la Ciudad Nueva: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .241
    • En la Ciudad Vieja: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .241 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .242 Zanjones, acequias, puentes y molinos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .242
    • Usos del suelo en 1881. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .243
    •  Cuando la ciudad no tenía ochavas en sus esquinas. . . . . . . . . . . . . . . . . . .243
    • Epílogo Capítulo 4 (1863-1883). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .245
    • CAPÍTULO 5 – REPRESENTACIONES DEL PROGRESO Y LAS NUEVAS PRÁCTICAS HIGIENISTAS (1884-1910) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .247
    • Caracterización del período (1884/1910) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .249
    • Gestión municipal de Luis Lagomaggiore (1884-88) . . . . . . . . . . . . . . . . . . .250
    • EL PLANO ORTEGA DE LA CIUDAD DE MENDOZA EN 1885. . . . . . . . . . . . . . . .251 Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .255 Prolongaciones y aperturas de calles en la “Memoria” de 1887. . . . . . . . . .255 Nomenclatura de calles. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .256 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .256 Referencias al equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .257 Equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .258 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .260
    • Zanjones, canales, acequias y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .261
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .265
    • Usos del suelo en 1885. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .266 Nomenclatura de calles desde 1764 a la actualidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . .262
    • Los nuevos servicios públicos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .266 Alumbrado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .266
    • Agua potable. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .269
    • Los tramways. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .271
    • Servicio telefónico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 271
    • Sobre la prohibición de pintar de blanco los edificios [1888]. . . . . . . . . . . .271
    • LA CIUDAD DE 1889 DESDE LA ÓPTICA HIGIENISTA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .272
    • El aire como propagador de enfermedades: paradigma de la medicina antigua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .272
    • El diagnóstico del higienista José A. Salas [1889]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .272
    • Los vientos y la orientación de la “Ciudad Nueva”. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .275
    • Árboles y acequias: consideraciones sobre su existencia . . . . . . . . . . . . . . .276
    • LAS CONDICIONES DE HABITABILIDAD EN 1896. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .277
    • El censo del estado higiénico de las viviendas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .279
    • Las condiciones higiénico-sanitarias vistas con los parámetros europeos. .280
    • El problema del adobe. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .281 Descripción de las construcciones en Mendoza en 1896. . . . . . . . . . . . . . . .282 Propuestas que se desprenden del Informe Coni . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .283
    • LOS PLANOS CONI DE LA CIUDAD EN 1896. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .285
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .285
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .288
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .288 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .289 Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 289 Equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .289 Ferrocarril . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .290 Zanjones, canales y puentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .290
    • Usos del suelo en 1896 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .290
    • EL PLANO TERRITORIAL DE CIPOLLETTI EN 1896. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .291
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .291
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .293 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .293 Zanjones, canales y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .293
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .296
    • Los antiguos límites departamentales del actual Área Metropolitana de Mendoza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .294
    • LA CREACIÓN DEL PARQUE PÚBLICO DEL OESTE [1896]. . . . . . . . . . . . . . . . . .295
    • EL NUEVO SIGLO VEINTE. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .299
    • PLANO 1900 (CIRCA). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 300 Equipamiento público de la ciudad en 1900. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 302
    • Plano de 1900 (otro). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .300
    •  Las veredas como indicadores de calidad urbana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .300
    • EL PRIMER REGLAMENTO MUNICIPAL DE CONSTRUCCIONES (1902). . . . . .301
    • Sobre las veredas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 308
    • EL PLANO CERETTI DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1903. . . . . . . . . . .309
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .312
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .312 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .313 Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 316 El equipamiento público. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 317 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .318 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .319 Zanjones, canales, acequias y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .319
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .320
    • Usos del suelo en 1903. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .321
    • El Censo Municipal de 1903. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .321
    • La construcción de viviendas obreras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 322
    • El alumbrado público. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .322
    • Algunas disposiciones municipales dictadas en el período . . . . . . . . . . . . . .323
    • La ciudad a vuelo de pájaro. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .323
    • Apertura de nuevas calles (1908). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .323
    • El escudo municipal de Mendoza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .325
    • La celebración del Centenario de Mayo en 1910 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 326
    • La “publicidad inmobiliaria” en 1909. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .328
    •  Casas de Inquilinato. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .330
    • El “área decente” de la Ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .331
    • Plano del Parque del Oeste, levantado por la Dirección General de Industrias en 1911. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .332
    • Epílogo Capítulo 5 (1884-1910) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 339
    • CAPÍTULO 6 – LA CIUDAD MODERNISTA (1911-1930). . . . . . . . . . . . . .337

    • Caracterización del período (1911/30) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 339
    • EL PLANO LAGOMAGGIORE DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1912 . . . .341
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .341
    • El casco urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .344
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .344 Nacimiento de la 5ª Sección. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .346
    • Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .346
      Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 347
      Equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .347
      Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .348
      Ferrocarril . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .348
      Zanjones, canales, acequias y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .349
      Usos del suelo en 1912. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .350
    • LA PROPUESTA TRUNCA DEL ING. BENITO CARRASCO PARA EL
    • DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1915. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .351 Descripción del plano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .352
    • Límites. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .352 Urbanización proyectada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .352 Observaciones a la Propuesta Carrasco. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .354 Información que suministra el plano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .355
    • La Avenida del Este [actual Avda. Costanera]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .356
    • Parque y plaza conexos al proyecto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .356
    • Régimen legal y financiero. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .357 Trascendencia de la Propuesta Carrasco. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .357
    • EL PLANO DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1925 . . . . . . . . . . . . . . . . . . .359
    • El casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .362
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .362 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .363 Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 364
    • El servicio urbano . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .365 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .365 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .366 Zanjones, canales, acequias y puentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .367
    • Usos del suelo en 1925 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .367
    • EL PROYECTO TRUNCO PARA PALACIO DE GOBIERNO (1926/27) . . . . . . . . . .370
    • La Convocatoria del Concurso. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .372
    • Resultado del Concurso. El proyecto elegido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 376
    • EL REGLAMENTO GENERAL DE CONSTRUCCIONES DE 1927. . . . . . . . . . . . . . 377
    • La novedad: las condiciones que deben cumplir las construcciones “contra temblores”. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .380
    • EL PLANO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1930. . . . . . . . 382 Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .383 Nomenclatura de las calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .387 Referencias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 387
    • Servicio urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .388 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .388 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .389
    • Canales, acequias y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .389
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .389
    • Usos del suelo en 1930. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .389
    • Epílogo del Capítulo 6 (1911-1930). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .391
    • CAPÍTULO 7 – LA PRIORIDAD URBANÍSTICA (1931-1951) . . . . . . . . . . .393

    • Caracterización del período (1931/51) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 395
    • El Informe Anzorena sobre el origen del Zanjón. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .396
    • La irrupción del “tiempo urbano” para Mendoza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .398
    • La ciudad “conservadora” en 1936. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .399
    • EL PRIMER BARRIO COLECTIVO QUE SE CONSTRUYO EN LA
    • CIUDAD (1937) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .400
    • LA COMISIÓN DE URBANISMO (1938). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .406
    • EL PENSAMIENTO URBANÍSTICO DE LA DÉCADA DEL ’40. . . . . . . . . . . . . . . . .408 Diagnóstico de la Ciudad existente. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .408
    • Parque Gral. San Martín y Parque Aborigen. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .408
    • Otros problemas de urbanismo latentes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .409 Embellecimiento del Cerro de la Gloria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .409
    • 1) Conveniencia de detener la extensión irracional de la edificación. . . . . .411
    • 2) La revisión del reglamento de construcciones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .413
    • 3) Re-amanzanamiento y parcelamiento de la ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . .413
    • EL PLAN DE MEJORAS PARA EL PARQUE GRAL. SAN MARTÍN PROPUESTO
    • POR RAMOS CORREAS [1940]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 414 Características de las obras emprendidas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .416
    • El paisajismo pintoresquista a través de Daniel Ramos Correas. . . . . . . . . .417
    • EL PLANO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1940. . . . . . . .419
    • Límite de la ciudad y del casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .422
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .423 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .423 Referencias y equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .423 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .423 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .425 Canales, acequias, cauces y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .425
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .426
    • Usos del suelo en 1940. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .426
    • EL FRUSTRADO PLAN REGULADOR DE 1941. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .427
    • La convocatoria del concurso internacional. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .427
    • Acerca de los arquitectos ganadores. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .430
    • Aporte para la definición del Palacio de Gobierno (en construcción). . . . .434
    • La publicación del Pre-Plan. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .434
    • Diagnóstico de la Ciudad de Mendoza por los autores del Plan. . . . . . . . . .435
    • PROPUESTAS ARQUITECTÓNICAS Y URBANÍSTICAS MÁS RELEVANTES
    • DEL PLAN REGULADOR. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 436
    • Un Plan Regulador “en el aire”: orientador pero contradictorio. . . . . . . . . .438
    • Epílogo del Plan Regulador: su inaplicabilidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .440
    • PRINCIPALES INQUIETUDES URBANÍSTICAS EN LA DÉCADA DEL ’40. . . . . . .444
    • ¿Acequias para riego o cunetas para desagüe? . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .444
    • El dictado de normas antisísmicas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .445 Reglamentaciones referidas a la morfología urbana . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 445
    • Una sede para el Palacio Municipal (1946). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .446
    • Plaza España (1949). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .447
    • APÉNDICE DOCUMENTAL 6:
    • PROYECTO DE PLAN REGULADOR PARA LA CIUDAD DE MENDOZA,
    • 1941 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .448
    • Descripción de la propuesta de viabilización. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 448
    • Pre-Plan. Teoría Urbanística del proyecto. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 448
    • El expediente urbano en opinión de los propios autores: . . . . . . . . . . .448
    • El plan regulador: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .449
    • Estrategia de intervención propuesta en el Pre-Plan: . . . . . . . . . . . . . . . . .449
    • El Plan de Gobierno sugerido. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .450
    • Etapas aconsejables para la ejecución de las obras del plan. . . . . . . . . . .451
    • Contenido del Pre –Plan. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 451
    • La ideología del proyecto, según los autores del plan: . . . . . . . . . . . . . . . .452
    • La doctrina urbanística expresa: . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .453
      • La identidad urbana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .453
      • La renovación urbana. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 453
      • La regulación de la acción privada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .454
      • Participación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .454
      • Medios de realización. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .455
    • LA CONSTRUCCIÓN DEL CENTRO DE GOBIERNO DE MENDOZA (1948). . . . .459
    • La convocatoria. Los antecedentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .459
    • Análisis de la Memoria Descriptiva. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .461 Diagnóstico respecto de la ubicación de las oficinas públicas. . . . . . . . . . .466
    • Premisas respecto de la conveniente ubicación futura de oficinas públicas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .466
    • DEL CENTRO DE GOBIERNO AL CENTRO CÍVICO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .468
    • LA CIUDAD A MEDIADOS DEL SIGLO XX . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .470 Viviendas populares y económicas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .471
    • Destino para los ex terrenos del Hospital San Antonio. . . . . . . . . . . . . . . . .471
    • Nuevos usos en el Parque Gral. San Martín. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .471
    • Reorganización del sistema ferroviario . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 471 Prolegómenos de una Ciudad Universitaria . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .471
    • El auge de la construcción. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .471
    • La década de los grandes hoteles. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .472
    • EL PLANO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1951. . . . . . . . 473
    • Límites de la Ciudad y del casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .473
    • El Parque Bernardo O’Higgins. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .477
    • Aparición de nuevas plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .477 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .478 Referencias y equipamiento urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .478 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .479 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .479
    • Usos del suelo en 1951. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .480
    • EPÍLOGO del Capítulo 7 [1931-1951]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 481
    • CAPÍTULO 8 – DE LA CIUDAD CAPITAL AL ÁREA METROPOLITANA DE MENDOZA (1952/1982). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .483
    • Caracterización del período (1952/82) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 485
    • La urbanización acelerada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .486
    • Publicidad luminosa en la vía pública. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .488
    • Espacio urbano y sociedad en los años ’50 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .490
    • Sanción de la 1ª Ley de Loteos de la Provincia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .492
    • LA COMISIÓN ESPECIAL DE DESARROLLO URBANO Y ZONIFICACIÓN
    • (1959-1961). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .494
    • La convocatoria a los especialistas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .497 Disposiciones de emergencia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .498
    • EL INFORME FINAL DE LA COMISIÓN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 499
    • Balance del Informe Tedeschi. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .507
    • Espacio urbano y sociedad en los años ’60 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .508
    • EL PLANO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1968. . . . . . . . 510 Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .514 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .514 Referencias y equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .514 Vinculación con el territorio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .515 Ferrocarril. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .515 Zanjones, canales, acequias y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .516
    • El barrio “Nailon”. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .517
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .517
    • Usos del suelo en 1968. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .517
    • EL CÓDIGO DE EDIFICACIÓN DE 1970. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .518
    • Espacio urbano y sociedad en los años ’70. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .520
    • EL PLANO MUNICIPAL DEL DEPARTAMENTO DE CAPITAL EN 1979 . . . . . . . .524
    • Límites y casco urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .525
    • Tendencia de crecimiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .524 Nomenclatura de calles y plazas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .527 Referencias y equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .527 Vinculaciones con el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .527 Zanjones, canales y puentes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .530
    • El área cultivada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .530
    • Usos del suelo en 1979. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .531
    • Espacio urbano y sociedad en los años ’80 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .532
    • Epílogo del período 8 (1952-1982). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .533
    • CAPÍTULO 9 – LA CIUDAD EN TIEMPOS DE LA POSMODERNIDAD [1983-2007]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .535
    • Caracterización del período (1983-2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .537
    • Los gobiernos democráticos a partir de 1983. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .541
    • LAS OBRAS DE RENOVACIÓN URBANA EN CAPITAL. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .543
    • La peatonal Sarmiento [1989]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .546 Restauración de la plaza España [1989]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .548
    • La remodelación de la avenida San Martín [1991] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .549
    • PRINCIPALES INTERVENCIONES URBANAS DE LAS ÚLTIMAS ADMINISTRACIONES. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .550
    • Remodelación del Área Fundacional y exploración arqueológica en el solar del antiguo Cabildo y Ruinas de San Francisco [1992-2007]. . . . . . . . . . . .551
    • Complemento pendiente a la remodelación encarada. . . . . . . . . . . . . . . . . .553 Remodelación de la avenida Las Heras [1993] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .554 Recuperar el color de la ciudad [1992/94]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .556 Renovación de la Plaza Independencia [1995] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .558 Remodelación del Paseo de la Alameda [2001/03]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 560
    • La zona de la Alameda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .561
    • El tema pendiente de los terrenos ocupados por el ferrocarril. . . . . . . . . . .563
    • Acciones municipales que piensan encararse. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .562
    • EL PARQUE CENTRAL [1941-2006] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. 564
    • Memoria descriptiva de la obra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .566
    • Los Barrios del Oeste. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .568
    • El campus de la Universidad Nacional de Cuyo o la ciudad universitaria. .571
    • Del cementerio de la Capital a los cementerios jardines . . . . . . . . . . . . . . .574
    • EPÍLOGO FINAL: APRENDIENDO DEL PASADO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .577
    • La ciudad entendida como patrimonio cultural. Balance de las últimas décadas del siglo XX. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .577
    • El reloj de la torre o el reloj de la escuela . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .579
    • Crecer con identidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .581
    • Pensando hacia el futuro y cuidando las acequias . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .582
    • Arquitectos destacados del siglo XX . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .582
    • La Ciudad de Mendoza y el Municipio de Capital no son lo mismo . . . . . .583
    • USOS QUE MUEREN Y NUEVAS PRÁCTICAS Y ESTILOS QUE NACEN
    • EN LA MENDOZA POSMODERNA. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .584
    • Ferias y mercados en retirada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .584
    • La Arístides… De avenida residencial a enclave de pubs, drugstores y restaurantes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .585
    • La crisis de la representación de la ciudad “linda” . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .586
    • Toponimia y memoria. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .587
    • BALANCE URBANÍSTICO DE MENDOZA AL COMENZAR EL 3er MILENIO . . . .589
    • COMPENDIO URBANO 10: 446 AÑOS DE MENDOZA (1561-2007) . . . .593

    • EL MODELO DE CRECIMIENTO URBANO. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .595
    • LA FORMA “PALMEADA” DEL ÁREA METROPOLITANA DE MENDOZA. . . . . . .597
    • Perfiles transversales de la Ciudad Capital . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .602
    • Perfiles longitudinales de la Ciudad Capital . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .603
    • Gráfico Nº 1 – Población de la Ciudad de Mendoza desde 1561 hasta 2001
    • [a partir de 1868 seguimos al Dpto. de Capital]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .604
    • Gráfico Nº 2 – Población del territorio actualmente conocido como Área
    • Metropolitana de Mendoza desde 1561 hasta 2001 [último
    • Censo nacional]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .604
    • Gráfico Nº 3 – Relación porcentual de la población del Departamento de Capital, respecto del Área Metropolitana de Mendoza [desde 1864 a 1980]. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .605
    • Gráfico Nº 4 – Densidad Neta de la Población de la Ciudad de Mendoza desde su fundación hasta 1980 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .605
    • Gráfico Nº 5 – Superficie Urbanizada en la Ciudad de Mendoza desde 1561 hasta 2001 [a partir de 1868 seguimos al Dpto. de Capital] . . . . . . . . . . . .606
    • Gráfico Nº 5′ – Crecimiento comparado de la Ciudad Capital y el territorio actualmente conocido como Área Metropolitana de Mendoza desde 1561 hasta 2001 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .606
    • Gráfico Nº 6 – Ocupación agrícola del ejido y luego entorno del casco urbano de la Ciudad de Mendoza desde 1561 hasta 2001[a partir de 1868 seguimos al Depto. de Capital] . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .607
    • Gráfico Nº 7 – Presencia del F.C. [estación y área de maniobras] en el Departamento de Capital, desde 1881 hasta la actualidad . . . . . . . . . . . . .607
    • Gráfico Nº 8-Espacios verdes y parques urbanos en el Ciudad de Mendoza desde 1561 hasta 2001. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .608
    • TRASPASO DE LOS PLANOS HISTÓRICOS A LA TRAZA CONTEMPORÁNEA . . .609
    • BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .627
    • Abreviaturas utilizadas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .633
      Fuentes consultadas. . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .634
    • TABLA DE MATERIAS. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .635
    • Índice de planos.  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .645
    • Acerca del Autor  . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .653

     

    Listado de planos históricos redibujados y digitalizados

CAPÍTULO 1

n Plano N° 001 – Fig. N° 005. La traza fundacional de Pedro del Castillo en 1561. Redibujado en base de las dimensiones a que refiere el Acta Fundacional. Infografía digital del autor . . . . . . . . . . . . . . . . …………………………………………………………. .034

n Plano N° 002 – Fig. N° 006. La traza fundacional de Juan Jufré en 1562. Redibujado en base de las dimensiones a que refiere el Acta Fundacional. Infografía digital del autor . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………………………………………… .035

n Plano N° 003 – Fig. N° 007. Traspaso del casco fundacional de 1561 sobre la traza contemporánea. Infografía digital del autor . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………………037

n Plano N° 004 – Fig. N° 016. La situación hídrica antes de 1561. Infografía digital basada en el A.C. de 1574/1696. A.N.Ch. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………………047

n Plano N° 005 – Fig. N° 018. Demarcación del ejido por parte del capitán Pedro del Castillo en 1561 y repartimiento de tierras a los primeros pobladores. Reconstrucción infográfica del plano original . . . . . . . . ………………………………………….. . . . . . . . . . . . . .051

n Plano N° 006 – Fig. N° 019. La situación hídrica hacia 1566. Infografía basada en documentación y toponimia histórica sobre un plano de 1885. . . ……………… . .053

n Plano N° 007 – Fig. N° 028. Sitios de María Miranda y otros en Mendoza. Restauración digital del original en A.N.Ch. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ………………………….. .062

n Plano N° 008 – Fig. N° 029. Plano Mayorga-Jurado, Sitios de María Miranda y otros en Mendoza. 1754. Infografía digital interpretativa incorporando bajadas aluvionales, caminos y acequias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………………………………………. . . . . .063

n Plano N° 009 – Fig. N° 030. Traspaso del plano de María Miranda sobre la traza contemporánea de la Ciudad de Mendoza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . …………… .067

n Plano N° 010 – Fig. N° 033. Traspaso del plano Mayorga-Jurado, Tierras de María Miranda y otros. Infografía construida a partir de información documental. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .069

n Plano N° 011 – Fig. N° 034. El plan de la Ciudad de Mendoza, disposición de su terreno y cursos de sus aguas [1761]. Restauración digital del original en A.N.Ch. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .071

n Plano N° 012 – Fig. N° 036. La Ciudad de Mendoza y el entorno agrícola hacia fines del siglo XVIII. Infografía construida a partir de información documental.  . . . . . .075

n Plano N° 013 – Fig. N° 045. Plano de Villegas-Reinoso, La chacra de la Torre [actual Dorrego de Guaymallén]. 1758. Restauración digital del original en A.N.Ch.. . . . . .081

n Plano N° 014 – Fig. N° 046.Traspaso del plano de 1758 sobre la traza actual . . . . . .081

n Plano N° 015 – Fig. N° 049. Traspaso del plano territorial de 1761 sobre la traza de la ciudad en el siglo XIX. Infografía sobre una base catastral digitalizada.  . . . . . . . . .083

CAPÍTULO 2

n Plano N° 016 – Fig. N° 056. La ciudad de 1764 en la traza actual. Identificación y localización del equipamiento. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .090

n Plano N° 017 – Fig. N° 057. El plano de los Bethlemitas de 1764. Restauración digital del original en A.N.Ch. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .091

n Plano N° 018 – Fig. N° 064. Zoom sobre la acequia y saucería de San Antonio. 1764. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .095

n Plano N° 019 – Fig. N° 070. Traspaso del plano de los Bethlemitas sobre la traza contemporánea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .099

n Plano N° 020 – Fig. N° 071. Plano de Mendoza apropósito de un litigio en la acequia del Jarillar, 1793. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .101

n Plano N° 021 – Fig. N° 078. Traspaso del plano territorial de 1802 sobre una base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .106

n Plano N° 022 – Fig. N° 079. Plano Topográfico de la Ciudad de Mendoza, 1802. Restauración digital del original en A.G.N. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .107

n Plano N° 023 – Fig. N° 080. Zoom sobre el casco urbano del plano territorial de 1802. Restaurado digitalmente. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .109

n Plano N° 024 – Fig. N° 084. Acequia que atraviesa la manzana de la Cía. de Jesús. A.G.N. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .3

n Plano N° 025 – Fig. N° 085. Plano del pleito de Godoy contra Videla por el uso de una acequia, A.G.N., 1804. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .5

n Plano N° 026 – Fig. N° 091. Plano del Colegio de la Santísima Trinidad. 1822.

A.G.N. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .120

n Plano N° 027 – Fig. N° 092. Plano Espinosa. 1822 ©.Biblioteca Nacional de Brasil. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .121

n Plano N° 028 – Fig. N° 094. Traspaso del plano Espinosa sobre una base catastral digitalizada contemporánea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………124

n Plano N° 029 – Fig. N° 095. 1822. Infografía construida sobre el Plano Espinosa digitalizado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………125

n Plano N° 030 – Fig. N° 112. Traspaso del plano J.M. Gutiérrez de 1846 sobre una base catastral digitalizada contemporánea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ……………….142

n Plano N° 031 – Fig. N° 113. El plano topográfico de la ciudad y suburbios de J.M. Gutiérrez. 1846. Restauración digital del original. . . . . . . . . . . . . . . . . . ………….143

n Plano N° 032 – Fig. N° 118. Plano de los molinos, de las iglesias y de los barrios de Mendoza y suburbios, 1846. Infografía construida a partir del original. . . .. . . . . . .148

n Plano N° 033 – Fig. N° 122. El plano de la Cía. de Jesús de 1854. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .152

n Plano N° 034 – Fig. N° 123. El plano de la Cía. de Jesús de 1854. Versión infográfica simplificada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .153

n Plano N° 035 – Fig. N° 132. Traspaso del plano Galigniana de 1856 sobre la traza contemporánea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .158

n Plano N° 036 – Fig. N° 133. Plano Galigniana de la ciudad de Mendoza, 1856. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .159

n Plano N° 037 – Fig. N° 134. Los cuarteles de la ciudad según el Plano Galigniana de 1856. Infografía construida a partir del original restaurado digitalmente. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .160

n Plano N° 038 – Fig. N° 138. Plano dirigido al Cnel. Gerónimo Espejo. Autor: Albano de Laberge, Ingeniero nacional de la Confederación Argentina. 1859. Colección Pillado Biedma, Nº 749. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .163

CAPÍTULO 3

n Plano N° 039 – Fig. N° 155. Gráfico interpretativo y límites de la Nueva Ciudad de Mendoza en la localidad de “Las Tortugas” (1862) (actuales Dptos. de Godoy Cruz y Maipú). Infografía digital construida en base a información documental. . . . . . . . .183

n Plano N° 040 – Fig. N° 162. El Pueblo Nuevo de Mendoza (1863) Infografía digitalizada construida en base a una copia del original extraviado. . . ………..195

n Plano N° 041 – Fig. N° 165. Localización espacial de las tres trazas de la Ciudad de Mendoza luego del terremoto de 1861. Infografía construida en base a información documental y sobre una base catastral digitalizada. . . . . ………………………..199

n Plano N° 042 – Fig. N° 166. Traspaso de los terrenos disponibles en 1863 y de la Ciudad Vieja sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano de ambas ciudades…………………………… . . . . . . . . . .201

CAPÍTULO 4

n Plano N° 043 – Fig. N° 176. Límites del Municipio de la Ciudad según las leyes del 25/8/1868 y del 28/8/1872[Creación del Municipio y ampliación del mismo]. Infografía construida en base a información documental y sobre una base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .218

n Plano N° 044 – Fig. N° 181. Traspaso del plano Numa Lemos de 1872 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano de ambas ciudades y las calles que penetran en el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . .223

n Plano N° 045 – Fig. N° 182. Plano Numa Lemos de la ciudad de Mendoza en 1872. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .224

n Plano N° 046 – Fig. N° 186. Los cuarteles de la ciudad según el Plano Numa Lemos de 1872. Infografía construida a partir del original restaurado digitalmente. . . . . . . . .228

n Plano N° 047 – Fig. N° 189. Sistema de riego urbano a partir de 1872. Infografía construida para mostrar el funcionamiento original del sistema de acequias a los márgenes de las calzadas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .230

n Plano N° 048 – Fig. N° 192. Ampliación de los límites del Municipio de Capital en 1880. Infografía construida a partir de una base catastral digitalizada. . . . . . . . . . .233

n Plano N° 049 – Fig. N° 196. Traspaso del plano Segura de 1881 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano de ambas ciudades y las calles que penetran en el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . . . . .236

n Plano N° 050 – Fig. N° 197. Plano Segura de la ciudad de Mendoza de 1881.Restauración digital del original en D. G. Irrigación. . . . . . . . . . ………. . . .237

CAPÍTULO 5

n Plano N° 051 – Fig. N° 209. Traspaso del plano Ortega de 1885 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . .252

n Plano N° 052 – Fig. N° 210. Plano de la ciudad de Mendoza en 1885. Plano Ortega. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . .253

n Plano N° 053 – Fig. N° 214. La Ciudad Nueva de Mendoza en el plano de 1885. Detalle. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . .258

n Plano N° 054 – Fig. N° 215. La Ciudad Vieja de Mendoza en el plano de 1885. Detalle. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . .259

n Plano N° 055 – Fig. N° 218. Los cuarteles de la ciudad según el Plano Ortega de 1885. Infografía construida a partir del original restaurado digitalmente. . . . . . . . . . . . . .264

n Plano N° 056 – Fig. N° 219. Evolución del catastro parcelario en 1885 y la situación actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .265

n Plano N° 057 – Fig. N° 222. Proyecto de provisión del servicio de agua corriente y pavimentación de calles del Municipio. Infografía construida sobre la base de un plano publicado en 1887. Memoria Lagomaggiore. . . . . . . . . . . . . . .267

n Plano N° 058 – Fig. N° 223. Obras de salubridad de Mendoza hacia 1888. Detalle de la Ciudad Vieja. Restauración digital de los planos originales. . . . . . .268

n Plano N° 059 – Fig. N° 224. Obras de salubridad de Mendoza hacia 1888. Detalle de la Ciudad Nueva. Restauración digital de los planos originales. . . . .269

n Plano N° 060 – Fig. N° 225. Depósito de agua proyectado hacia 1888. Restauración digital de los planos originales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .270

n Plano N° 061 – Fig. N° 226. Aprovisionamiento de agua potable mediante sistema de acequias. Depósito de agua proyectado. 1888. Restauración digital de los planos originales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .273

n Plano N° 062 – Fig. N° 227. 1888. Proyecto de cloacas para la Ciudad Vieja. Restauración digital de los planos originales. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .274

n Plano N° 063 – Fig. N° 228. Obras de salubridad de Mendoza hacia 1888. Proyecto de cloacas para la Ciudad Nueva. Restauración digital de los planos originales. . . . . . .275

n Plano N° 064 – Fig. N° 235. Detalle del sistema hídrico de la ciudad de Mendoza hacia fines del siglo XIX. Infografía construida a partir de la información documental y sobre una base de un plano de 1885 . . . . . . . . . . . . . . . . .284

n Plano N° 065 – Fig. N° 236. Traspaso del plano Coni de 1896 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en el territorio rural. . . . . . . . . . . . . . .286

n Plano N° 066 – Fig. N° 237. Plano de la ciudad de Mendoza en 1896. Plano Coni. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .287

n Plano N° 067 – Fig. N° 240. Captado del agua potable en el río Mendoza. Plano Cipolletti. 1896. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . .292

n Plano N° 068 – Fig. N° 245. Parque Público del Oeste. Proyecto original del Arq. Charles Thays. Restauración digital del original publicado en Álbum de 1909. . . .296

n Plano N° 069 – Fig. N° 246. Detalle de las 80 quintas particulares que se pensaban instalar en el proyector original del Parque del Oeste, 1896. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .297

n Plano N° 070 – Fig. N° 253. Plano de la ciudad de Mendoza publicado por J. A. Verdaguer. 1900 c. Restauración digital del original publicado. . . . . . . .303

n Plano N° 071 – Fig. N° 263. Traspaso del plano Ceretti de 1903 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .310

n Plano N° 072 – Fig. N° 264. Plano de la ciudad de Mendoza en 1903. Plano Ceretti. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . .311

n Plano N° 073 – Fig. N° 267. Detalle de la Ciudad Nueva en el Plano Ceretti de 1903. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . .314

n Plano N° 074 – Fig. N° 268. Detalle de la Ciudad Vieja en el Plano Ceretti de 1903. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . .315

n Plano N° 075 – Fig. N° 271. Detalle del Parque Público del Oeste en el plano Ceretti de 1903. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .318

n Plano N° 076 – Fig. N° 291. Usos no decentes en el radio urbano. . . . . . . . .331

n Plano N° 077 – Fig. N° 295. Parque Público del Oeste en un plano de 1911. .333

CAPÍTULO 6

n Plano N° 078 – Fig. N° 305. Traspaso del plano Lagomaggiore de 1912 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en el territorio rural. . . . . . . . . .342

n Plano N° 079 – Fig. N° 306. Plano de la ciudad de Mendoza en 1912. Plano Lagomaggiore. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . .342

n Plano N° 080 – Fig. N° 315. Proyecto de Ampliación y Rectificación del Trazado actual. El Plano Carrasco de 1915. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .353

n Plano N° 081 – Fig. N° 321. Transformación del Zanjón, avenida y parque. Plano del proyecto Carrasco. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .357

n Plano N° 082 – Fig. N° 326. Traspaso del plano del Municipio de Capital en 1925 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . .360

n Plano N° 083 – Fig. N° 327. Plano del Municipio de Capital en 1925. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .361

n Plano N° 084 – Fig. N° 342. Ciudad de Mendoza y alrededores hacia 1925 según plano del Instituto Geográfico Militar. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .369

n Plano N° 085 – Fig. N° 365. Traspaso del plano del Municipio de Capital en 1930 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . .384

n Plano N° 086 – Fig. N° 366. Plano del Municipio de Capital en 1930. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .385

CAPÍTULO 7

n Plano N° 087 – Fig. N° 384. Planta General del conjunto conocido como “Casas Colectivas” (1937) actualmente Bº gobernador Guillermo Cano. . . . . . .402

n Plano N° 088 – Fig. N° 405. Traspaso del plano del Departamento de Capital de 1940 sobre la traza contemporánea. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .420

n Plano N° 089 – Fig. N° 406. El plano del Departamento de Capital de 1940. 421

n Plano N° 090 – Fig. N° 416. Detalle del centro de Gobierno Provincial en el PR 1941. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .428

n Plano N° 091 – Fig. N° 430. Planimetría del Centro de Gobierno Provincial según el PR 1941. Dibujo propio a partir de reconstrucción digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .439

n Plano N° 092 – Fig. N° 432. Detalle de la Ciudad Nueva y Ciudad Vieja en el afiche del Plan Regulador.1941. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .441

n Plano N° 093 – Fig. N° 433. Detalle desplazamiento FC propuesto en el afiche del Plan Regulador.1941. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .442

n Plano N° 094 – Fig. N° 434. Detalle del Parque San Martín y futura expansión en el afiche del Plan Regulador.1941. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .443

n Plano N° 095 – Fig. N° 447. Detalle del Área Metropolitana de Mendoza hacia 1943. Incluye relevamientos de 1928, 1931, 1933, 1942 y 1943. Plano confeccionado por la Dirección Nacional de Minería. . . . . . . . . . . . . . . .456

n Plano N° 096 – Fig. N° 448. Área Metropolitana de Mendoza hacia 1941. Esquema de la proyección urbanística de la Ciudad de Mendoza, de acuerdo al Plan Regulador. Plano construido sobre una base catastral digitalizada e información Publicado en: Plan Regulador de la Ciudad de Mendoza. Montevideo, 1941, s/f. . . . . . . . . . . . . . . . .457

n Plano N° 097 – Fig. N° 449. Planimetría del Centro Cívico Provincial según la situación actual. Dibujo propio a partir de reconstrucción digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .458

n Plano N° 098 – Fig. N° 452. Planimetría del Proyectado Centro Cívico. Publicado en: GOBIERNO DE MENDOZA. El Centro de Gobierno de Mendoza (Antecedentes y Proyectos). Publicación Oficial, Mendoza, 1948, p. 13. Dibujo propio a partir de reconstrucción digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .460

n Plano N° 099 – Fig. N° 457. Reconstrucción digital de la fotografía original de la maqueta del Centro de Gobierno. 1948. Publicado en: GOBIERNO DE MENDOZA. El Centro de Gobierno de Mendoza (Antecedentes y Proyectos). Publicación Oficial, Mendoza, 1948, p. s/f. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .464

n Plano N° 100 – Fig. N° 458. Reconstrucción digital de la fotografía original de la maqueta del Centro de Gobierno. 1948. Publicado en: GOBIERNO DE MENDOZA. El Centro de Gobierno de Mendoza (Antecedentes y Proyectos). Publicación Oficial, Mendoza, 1948, p. s/f. [otra vista]. . . . . . . . . . . . . .465

n Plano N° 101 – Fig. N° 471. Traspaso del plano del Municipio de Capital en 1951 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . .474

n Plano N° 102 – Fig. N° 472. Plano del Municipio de Capital en 1951. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .475

n Plano N° 103 – Fig. N° 479. La Ciudad de Mendoza y alrededores en 1951 en un plano levantado por el ministerio de economía, obras públicas y riego. Restauración digital del original publicado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .482

CAPÍTULO 8

n Plano N° 104 – Fig. N° 512. Traspaso del plano del Municipio de Capital en 1968 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .512

n Plano N° 105 – Fig. N° 513. Plano del Municipio de Capital en 1968. Reconstrucción en base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .513

n Plano N° 106 – Fig. N° 524. La Ciudad de Mendoza en un plano del Automóvil Club Argentino del año 1978. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .522

n Plano N° 107 – Fig. N° 525. El por entonces denominado Gran Mendoza en un plano del Automóvil Club Argentino del año 1978. . . . . . . . . . . . . . . . . .523

n Plano N° 108 – Fig. N° 529. Traspaso del plano del Municipio de Capital en 1979 sobre la traza contemporánea. Sobre una base catastral digitalizada se destaca el casco urbano y las calles que penetran en la periferia. . . . . .528

n Plano N° 109 – Fig. N° 530. Plano del Municipio de Capital en 1979. Reconstrucción en base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .529

CAPÍTULO  9

n Plano N° 110 – Fig. N° 547. Plano del Departamento de Capital en 2007. Reconstrucción en base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .544

n Plano N° 111 – Fig. N° 604. Ampliación del Parque San Martín hacia el oeste. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .570

COMPENDIO 10

n Plano N° 112 – Fig. N° 647. El crecimiento escalonado hacia el oeste. 1561-2007 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .000

n Plano N° 113 – Fig. N° 648. División de la ciudad actual en secciones político-administrativas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .596

n Plano N° 114 – Fig. N° 650. El sistema de riego urbano derivado del Río Mendoza, en el esquema de canales de riego como soporte de la forma palmeada del Área Metropolitana de Mendoza. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .598

n Plano N° 115 – Fig. N° 651. La actual Área Metropolitana de Mendoza con los cinco departamentos que la constituyen. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .599

n Plano N° 116 – Fig. N° 652. La ciudad Capital y su sistema de riego actual. Infografía construida a partir de información recabada en la Dirección de Paseos Públicos de la Capital. . . . . . . . . . . . . . . . .600

n Plano N° 117 – Fig. N° 653. El Dpto. de Capital. Superficie desglosada por sectores urbanos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .601

n Plano N° 118 – Fig. N° 661. El casco urbano hacia 1561 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .610

n Plano N° 119 – Fig. N° 662. El casco urbano hacia 1764 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .610

n Plano N° 120 – Fig. N° 663. El casco urbano hacia 1802 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .611

n Plano N° 121 – Fig. N° 664. El casco urbano hacia 1822 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .611

n Plano N° 122 – Fig. N° 665. El casco urbano hacia 1846 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .612

n Plano N° 123 – Fig. N° 666. El casco urbano hacia 1856 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .612

n Plano N° 124 – Fig. N° 667. El casco urbano hacia 1863 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .613

n Plano N° 125 – Fig. N° 668. El casco urbano hacia 1872 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .613

n Plano N° 126 – Fig. N° 669. El casco urbano hacia 1881 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .614

n Plano N° 127 – Fig. N° 670. El casco urbano hacia 1885 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .614

n Plano N° 128 – Fig. N° 671. El casco urbano hacia 1896 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .615

n Plano N° 129 – Fig. N° 672. El casco urbano hacia 1903 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .615

n Plano N° 130 – Fig. N° 673. El casco urbano hacia 1912 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .616

n Plano N° 131 – Fig. N° 674. El casco urbano hacia 1925 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .616

n Plano N° 132 – Fig. N° 675. El casco urbano hacia 1930 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .617

n Plano N° 133 – Fig. N° 676. El casco urbano hacia 1940 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .617

n Plano N° 134 – Fig. N° 677. El casco urbano hacia 1951 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .618

n Plano N° 135 – Fig. N° 678. El casco urbano hacia 1968 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .618

n Plano N° 136 – Fig. N° 679. El casco urbano hacia 1979 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .619

n Plano N° 137 – Fig. N° 680. El casco urbano hacia 2001 sobre una base catastral digitalizada actual. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .619

n Plano N° 138 – Fig. N° 681. Mosaico de la evolución del casco urbano desde 1561 hasta 1903 sobre una base catastral digitalizada. . . . . . . . . . . . . .620

n Plano N° 139 – Fig. N° 682. Mosaico de la evolución del casco urbano desde 1912 hasta el 2001 sobre una base catastral digitalizada . . . . . . . . . . . .621

n Plano N° 140 – Fig. N° 683. Síntesis de la evolución del casco urbano desde 1561 hasta la actualidad sobre una base catastral digitalizada . . . . . . . . . . . ..622

 

 


[1]    BRAUDEL, Fernand. La Méditerranée et le monde méditerranéen à l’époque de Philippe II.

[2]    Émile Durkheim (1912) Les formes élémentaires de la vie religieuse.

[3]    En la acepción2. f. Estampa, grabado o dibujo que adorna o documenta un libro. RAE.

 

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